Mi voz se torno susurrante y mi piel pálida, y el calor de mi cuerpo se había esfumado como así también mis ganas de seguir viviendo.
La guerra contra aquellos que nos agobian e intentan separarnos aun mas, se hace cada vez mas difícil, y temo no poder resistir a las heridas que me provocan con aquellas armas con las cuales, dicen, intentan defenderme.
Pero mi voluntad es fuerte y se que no tengo que rendirme, pero también se que si no llegas pronto a rescatarme, no tendré otra opción, que dejar que mi cuerpo maltratado y ya sin fuerzas, caiga al frío suelo de la derrota y dejar que mis enemigos me arrastren lejos tuyo, a un mundo en el cual la felicidad no tiene entrada, y mi unica salida es el llanto.
Seguiré luchando hasta donde me de mi energía, pero espero que llegues pronto por que ya no tengo mas fuerzas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario